Un día en Villa Rica: la laguna El Oconal, la Finca Santa Rosa y la cascada El León

turismo en peru, viajes

Cansados pero airosos de la pedaleada por el Bosque de Sho’llet, luego de todo el café y la resucitadora comida de anoche, estamos como nuevos para visitar estos tres imperdibles sitios de este lindo lugar.

En Villa Rica la gente se acuesta temprano, así que me levanté como enfermo resorte a eso de las 5:30 a.m. decidido a ir a dar una vuelta por El Oconal, laguna que es conocida por ser el hogar de algunas aves muy raras. Mariana masculla un somnoliento “yo te alcanzo” cuando, atisbando por la ventana, ve que el cielo todavía está azul… oscuro. Bien oscuro. Así que sin más, chapé bicicleta y binoculares y salí.

¿Ven las vaquitas? Todo Villa Rica está rodeado de lomas verdes.

Pedaleo en la nubosa madrugada ligeramente fría, oyendo sonidos atrapados en el follaje, pero la verdad que no veo ni una puta ave.

-“Ni los pájaros se han despertado”, pienso.

Esta es la Carretera “Laguna el Oconal” . Por aquí llegan a la Finca Santa Rosa -que es parte del recorrido turístico conocido como la Ruta del Café- y también a la Loma del Diablo, otro lugar para avistamiento de aves.

Y me deja intrigado un letrerito -con un pájarito pintado- que indica el camino hacia la Loma del Diablo. No he avanzado mucho y ya va aclarando, así que desando el camino para despertar como sea buscar a Mariana. Cuando llego ya se alista para salir y sin perder un minuto estamos apurando el paso hacia la laguna. Esta es la mejor hora para ver algún plumífero y, atentos, hemos ubicado una especie de lechuzón perchado en un árbol sobre la trocha. Buena señal. Se sienten unas vibras increíbles en el bosque.

En el Área de Conservación Municipal Humedal Laguna El Oconal se han contabilizado 100 especies de aves. Desde la carretera afirmada que la rodea, es posible hacer paradas y observar tranquilamente y con seguridad los bordes de la laguna. La mejor fecha para visitarla es entre Mayo y Noviembre.

Pedaleamos -relajadamente, el terreno es casi plano- hasta que encontramos un claro con una buena vista. En silencio, escudriñamos la laguna, los árboles que nos rodean y ahí están, vuelan, nadan, se sumergen, se escabullen entre las hojas flotantes, patos, garcitas y aves inéditas que no reconocemos porque no sabemos mucho nada del asunto. No tenemos un teleobjetivo -el de la camarita acuática no da- para capturar una foto digna de National Geographic, pero sí los binoculares, que nos permiten grabarlo todo en la endeble memoria de nuestra cabeza. Es lo que hay y lo que importa.

Familia de patos en El Oconal. Estas son las fotos que puedes lograr con una cámara apropiada. Hay lanchitas para pasear por la laguna. Foto tomada de la página de Facebook Turismo en Villa Rica.

Cantos, ruidos y sonidos psicodélicamente indescriptibles nos envuelven en la laguna El Oconal y en ese trance se nos pasan un par de horas hasta que las ganas de ajusticiar un desayuno local se hacen de vida o muerte. Además que en la finca solo lo sirven hasta las nueve. Así que volvemos.

Este jacamará coroniazul (Galbula cyanescens) nos recibió al regresar a desayunar.

El sol ya sale y nos reunimos con Selena -la dueña de la finca- y el resto de turistas que llega a hacer el tour, que ella misma guía. Estamos en plenas Fiestas Patrias -un día antes de 28 de Julio-, así que hay un grupo chévere. La finca Santa Rosa fue construida en 1927 por colonos austro-alemanes y está rodeada de plantaciones de café, explica Selena, mientras caminamos por las lomas reforestadas con pinos, viendo crecer los cafetales a la sombra de los árboles nativos que esconden las 65 especies de aves que han sido identificadas aquí.

Selena nos explica todo son las plantaciones de café.

Uno de los perros de la finca ha encontrado una muca dentro de un hueco y ahi lo dejamos ladrándole incansable, cuando decidimos pedirnos un mototaxi a la cascada El León, a donde llegamos cerca del mediodía, muertos de calor.

¿Puede haber algo más refrescante que esto en el corazón de la selva?

Una cabecita en la Cascada El León

El calor en Villa Rica es de bravos y se impone el chapuzón, así que, esquivando camionetas y otros zumbantes mototaxis -recuerden que es el feriado patrio- logramos llegar. La gente hace cola para bajar el senderito angosto que baja a la poza, pero vamos, al fondo siempre habrá sitio. No la pensamos ni media y turnándonos nos metemos. Después de aplacar este fuego retozar por un rato, subimos y regresamos a la finca para recoger nuestras cosas y esperar el taxi que nos llevará de vuelta por el Bosque de Shollet hasta Oxapampa. Misión cumplida.

Algunos Datos

La Finca Santa Rosa está en la Carretera “Laguna el Oconal” Km. 3.7, Villa Rica, Pasco, Perú. El corto tiempo que estuvimos, nos facilitaron de todo para poder movilizarnos, o sea, nos ubicaron todos los mototaxis y station wagon que necesitamos. De todas maneras, todo es muy buena onda ahí, no será difícil ubicar un taxista en los alrededores de la plaza. Aquí su Facebook: https://www.facebook.com/santarosaperu/

Si pueden intenten quedarse dos días completos para vacilar bien en Villa Rica, sentimos que se nos quedó corto.

Si bien de día hace calor, en la noche no tanto, así que una casaquita es indispensable.

Llevar repelente y bloqueador, lentes oscuros y ropa de baño.

Y si no tienes plan y estás de vuelta en Oxapampa, chequea esto.

Gracias!

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